“¿Tú también tienes un peso en el corazón?…”

Tengo la sensación de que estás en un callejón sin salida.

Nadie va a sacarte de ahí dándote la manita.
Tienes que salir tú solo.
Y ya es hora de que lo hagas.
Por tí y por los demás, porque también nos cansamos.
Así que espabílate.
Sal de ahí como sea.
Aunque tengas que romper el muro a cabezazos.

Que nada dura. Que todo pasa.