http://elreinodeloscisnesnegros.com/medios/2014/08/tututuuuuuuu.jpg

“Los abalorios de un collar ensangrentado”

Siempre he sido nervioso, muy nervioso,

terriblemente nervioso.

La enfermedad había agudizado mis

sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos

oía todo lo que puede oirse en la

tierra y en el cielo.

Muchas veces oí el infierno…

 Permanecía sentado, sin decir palabra…

No moví un solo músculo…

Seguía sentado escuchando… mientras

escuchaba en la pared los taladros

cuyo sonido anuncia la muerte…